¿Cómo organizo mis horarios?
Cómo sabemos el estudio a distancia representa una gran responsabilidad para quien desee o necesite encarar esta modalidad de aprendizaje.
Si bien el estudiante debe cumplir con una cierta cantidad de requisitos que se le exigen para regularizar y aprobar el curso, la organización en si de los horarios y los momentos de estudio son responsabilidad de cada cual. A continuación vamos a reflexionar acerca de esta temática. ¿Cómo organizar mis horarios para estudiar? ¿Cómo lograr una regularidad? ¿Cómo hacer para sostener el mismo ritmo de estudio que lleva alguien que cursa?
Momento mas productivo
En principio es importante conocerse a si mismo como estudiante. Es decir, cada cual sabe o debe ir probando, probándose, como alumno.
Todos tenemos la capacidad de abordar el aprendizaje de una manera más fluida en cierto momento del día.
Aquellos contenidos que parecen casi imposibles en un horario, se hacen más flexibles en otros. Hay quienes gustan de leer por la mañana, con la mente despejada y fresca y, por el contrario, hay quienes gustan de la noche por ser un momento más tranquilo en casi todos los hogares.
Por supuesto que no siempre se cuenta con una situación ideal de plena disponibilidad. A partir de ciertas obligaciones y actividades el esquema comienza a cambiar y el cuerpo también lo hace.
Es muy común que, por ejemplo, alguien que solía aprovechar el horario nocturno para estudiar, ante un nuevo horario laboral matutino, comience a aprovechar mejor la tarde o incluso las mañanas de los fines de semana.
Es cuestión de entenderse, escucharse y conocerse. Y a partir de allí actuar de forma coherente con ello.
¿Horario fijo?
Muchos de los estudiantes que eligen la modalidad a distancia se ven imposibiltados de asistir a las clases presenciales debido a las obligaciones laborales que ocupan muchas horas de día.
En este contexto, elegir un horario pareciera algo demasiado ideal. Sin embargo, puede ser muy útil plantearse ciertas franjas temporales en las cuales nos proponemos dedicarnos a aquello que hemos elegido para formarnos. Sería algo así como hacer de cuenta que tenemos que ir a cursar, pero dedicar ese tiempo a leer en casa o en el algún lugar más tranquilo que no presente distracciones.
De esta manera será más fácil organizarnos para poder aprovechar al máximo las cursadas a distancia. n si estos horarios no pueden cumplirse de manera estricta, es una manera de delimitar la necesidad de un tiempo específicamente dedicado a la lectura, la práctica o la comprensión de textos.
En definitiva se trata de intentar salvar la brecha existente entre las modalidades presenciales y a distancia para poder aprender y aprovechar la cursada, formándonos cada vez más en aquello que nos apasiona y que por ello decidimos estudiar.