Cuándo es importante el título
En la red se ofrecen millones de cursos a distancia donde prometen capacitarte para un sinfín de tareas diversas pero en la mayoría de los casos no son más que grandes estafas. Antes de comenzar a estudiar en un sitio es indispensable conocer qué alcance tendrá nuestro título, en caso de que tengamos alguno.
Cursos que no requieren títulos oficiales
Muchos cursos de formación ofrecen una capacitación con rápida salida laboral a un coste relativamente bajo por unos pocos meses y ofrecen un supuesto título avalado por universidades de dudosa procedencia. Esto llama en seguida la atención de jóvenes desesperados por tener su título YA y no se dan cuenta en los timos que caen.
Si uno planea hacer un curso para aprender a utilizar determinado programa o determinadas herramientas, es probable que el curso no esté avalado por ninguna institución y no se ofrezca título con validez. Esto se debe a que la formación que se da es eminentemente práctica y responde a una actividad ocupacional específica.
En estos casos el título tampoco es importante, uno puede desarrollar su habilidad perfectamente sin contar con una aprobación oficial. El diploma es simplemente una constancia de los conocimientos que se adquirieron en el curso.
Cuándo es necesario prestar atención al título
Pero si la carrera que estamos pensando hacer es formal, de aquellas que también podemos encontrar en un instituto terciario o universitario, la validez del título sí importa. Más aún si luego pensamos ejercer nuestra profesión o buscar un trabajo acorde.
Para que el título tenga validez oficial debe estar reconocido por el Ministerio de Educación o el organismo correspondiente (esto puede variar de acuerdo con los países). Para eso, el instituto debe ser oficial y la carrera seguir los lineamientos y programas oficiales. Es importante verificar todo esto antes de comenzar a estudiar para no llevarse sorpresas luego.
Es recomendable buscar aquellos institutos que tengan relación con universidades, colegios o empresas importantes, aunque no sean los más económicos. Estudiar en un lugar sólo porque es el más barato, sin tener en cuenta quiénes son los dueños o cuáles son los verdaderos alcances de los títulos que brindan, puede traernos muchos problemas.