El calentamiento global nos involucra a todos.
El calentamiento global es una realidad con la que convivimos cotidianamente y por la cual nos culpamos como seres humanos de potenciarlo con nuestro accionar.
¿Pero está cuestión es tan grave?
Muchos científicos sostienen que el calentamiento global es parte de un proceso físico y natural que experimenta el Sol, el cual está aumentando su temperatura sistemáticamente provocando alteraciones en nuestro planeta.
Un ejemplo claro de este análisis es que Marte está experimentando un proceso similar de calentamiento y los humanos aún no hemos pisado dicho planeta.
El cuidado del planeta es nuestra responsabilidad
Por otro lado, a pesar de estas comprobaciones, es innegable que con la quema de combustibles fósiles y la destrucción de los bosques, generamos dióxido de carbono en la atmósfera, calentando el planeta mediante el famoso efecto invernadero.
A su vez, los glaciares de todo el mundo se están reduciendo y presentan riesgo de desaparición. Esto sucede en las grandes cadenas montañosas de Asia y en Sudamérica, sobre todo en las zonas cercanas al Ecuador.
¿Hemos llegado a un punto sin retorno?
En muchos de los casos, si. Un claro ejemplo es el deshielo, tanto en Groenlandia como en la Antártida, donde la pérdida neta de hielo aumentó de 112 a 196 gigatoneladas entre los años 1996 y 2006. (Una gigatonelada equivale a mil millones de toneladas métricas).
Este efecto produce en consecuencia, un aumento sistemático del nivel del mar, lo que provocará que ciudades costeras pierdan terreno con las aguas oceánicas.
Convengamos que existe una relación directa entre el calentamiento global y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, provocado principalmente por las sociedades industrializadas. Dichas sociedades, con la negativa de los Estados Unidos, han firmado en 1997 el Protocolo de Kyoto, un pacto entre los gobiernos que se hizo efectivo la Conferencia de las Naciones Unidas que se hizo en Japón el mencionado año.
La negativa de Estados Unidos, el mayor contaminador mundial, tiene que ver con que dicho acuerdo afecta su economía y no incluye a otras naciones con alto grado de industrialización, como lo es China.
Las políticas de protección.
En definitiva, los recursos naturales se están agotando, ya se por culpa nuestra o por un proceso natural que involucra a la Tierra y su Sol. Las grandes ciudades están cada vez más colapsadas y los espacios verdes se reducen en miles de metros cuadrados diarios.
Como se señaló antes, en ciertos puntos no hay retorno, pero en otros, sí. Gobiernos y pobladores de este planeta (el único habitable que conocemos) deberían comenzar con políticas y actitudes que tiendan a que este Calentamiento Global suceda de manera más pausada. Hablamos de actitud como sinónimo de acción, porque mucho se habla de este tema, pero muy poco se lleva a cabo. Tengamos en cuenta que nuestro paso por la vida es muy corto, pero las futuras generaciones merecen recibir a nuestro planeta de una manera similar a la que nosotros lo conocimos.