La inteligencia en las organizaciones
La etimología del término inteligencia, proviene del latín inteligere, que surge de las palabras latinas; intus “entre” y legere “escoger”. Entendemos entonces, que la inteligencia es la capacidad para elegir la mejor opción, cuando debemos solucionar una situación. Este término fue acuñado por el filósofo romano Marco Tulio Cicerón, vinculándolo con la idea de habilidad intelectual.
Inteligencia creativa
Es la habilidad para resolver situaciones problemáticas en forma original, creativa e ingeniosa, eligiendo la mejor manera para hacerlo. Es la capacidad de cada individuo para optar por la mejor opción, frente a diferentes escenarios cotidianos. En el momento en que nos enfrentamos a un acontecimiento inesperado, es cuando se activa el sistema cognitivo, y nuestra inteligencia intelectual comienza a actuar buscando la solución más adecuada para la resolución del problema. La inteligencia es más que capacidad intelectual, es la habilidad que le permite manejar el pensamiento creativo.
Inteligencia creativa en las organizaciones
Los integrantes de una organización, hacen que ésta tenga inteligencia creativa o carezca de ella.
El hecho de que empresa posea inteligencia, es muy beneficioso ya que ésta es el eje fundamental para la búsqueda de la mejor opción en situaciones complejas.
En la actualidad las organizaciones atraviesan por cambios muy dinámicos, generados propiamente por el vertiginoso mundo de los negocios, lo que obliga a tomar en cuenta aspectos que en el pasado no eran considerados, como la inteligencia emocional, creativa de sus integrantes. Esta permite la interacción, no solo dentro de la organización, sino con el entorno (proveedores, clientes, etc…)
Inteligencia emocional en las organizaciones
La inteligencia emocional, es la capacidad del individuo para manejar las emociones propias y las de los otros. En otras palabras, el sujeto puede controlar los sentimientos negativos, y evitando el contagio emocional del grupo, y focalizando éstas emociones hasta lograr los objetivos deseados, que aporten vibraciones positivas.
Esta capacidad del individuo es muy valorada por las empresas actualmente, ya que, además de la capacidad académica de la persona, se considera la habilidad de la misma, para manejar los sentimientos y el medio.
Es por esto que la inteligencia emocional y el coeficiente intelectual se diferencian en las organizaciones, ya que puede ocurrir que una persona con un alto CI, esté a las órdenes de otra que posee un CI más bajo, pero alta inteligencia emocional.
Estas capacidades lo convierten en líder, y puede llegar tan alto como desee, dentro de la empresa, aún cuando su CI no sea relevante, por esto el liderazgo es tan tomado en cuenta en la actualidad.
Las empresas que intentan sacar el mayor provecho de cada individuo, que consideran en gran medida a aquél que les brinda las mejores soluciones en el menor tiempo, son las que siguen por el buen, las demás son devastadas por los cambios.