Padres e hijos, Internet puede unirlos
Además de pasar un valioso tiempo del día utilizando el teléfono, muchos jóvenes de la primera etapa adolescente, pasan horas diarias frente a sus ordenadores. Esto se presenta como una situación de alto riesgo ya que los padres, en su gran mayoría, ignoran que están mirando sus hijos en Internet.
Un poco de historia
Que los niños y adolescentes se escondan de sus padres e intenten “violar las reglas” no es algo nuevo.
En los años 40´ y 50´ muchos jóvenes con tiradores y el pelo estrictamente corto, se escondían debajo de las mesas de sus casas para escuchar el radioteatro. Una escoba era la única manera de impedir que esto suceda.
En los 60´y 70´ cuando los radioteatros aburrieron, las películas prohibidas eran las elegidas por los jóvenes para entrar al cine sin que nadie se percatara de la situación.
Con el auge de la televisión, en los 80, los jóvenes comenzaron a cambiar sus horarios, quedándose hasta altas horas de la noche mirando la “caja boba” que solo emite contenido.
Con el cambio de siglo, las cosas iban a cambiar.
Internet, un mundo en 17 pulgadas
Sin dudas que la red ha sido de vital importancia para el desarrollo de las sociedades y hasta nos hace pensar como hacíamos para vivir sin ella. Sin embargo en los niños puede ser nociva, ya que sin un control por parte de los padres, pueden ingresar a sitios donde se ven videos violentos o pornografía explícita.
Otro problema tan grave como los anteriores es la inocencia de los más chicos, que pueden llevarlos a entregar datos personales, de la familia a desconocidos, con la gravedad que esto puede tener como consecuencia.
Ahora bien, ¿Es posible llevar un control sin quitar libertad? La respuesta la tiene cada padre. Pero hoy son mayores y mejores las herramientas con las que se cuenta al respecto. Se le puede dar un uso responsable a Internet mediante la utilización de filtros que no permiten que los menores puedan ingresar a ciertos contenidos dudosos, evitando situaciones incómodas para ambos como puede ser un padre que sorprende a su hijo mirando pornografía.
Por otro lado, es importante que los padres compartan más tiempo de navegación con sus hijos y que juntos descubran, entre blogs y fotologs, que puede ser más beneficioso conocer.
Donde estamos parados
Hay una realidad que sin duda es insoslayable; el individualismo de los humanos parece convertirse en una característica inherente a la especie y esto lleva a que los jóvenes se aíslen cada vez más, y los padres, con todas las obligaciones laborales cotidianas, no tengan el tiempo ni el ánimo de sentarse media hora con sus hijos, subirse al bote y navegar juntos.
Estamos a tiempo de revertir esta situación, pero depende exclusivamente de nosotros.