Ventajas para unos… pesadillas para otros
Para todos aquellos que se proponen abordar un estudio universitario desde casa, existen algunas consideraciones muy importantes que se deben conocer antes de comenzar. Algunas de las mayores ventajas de estudiar por cuenta propia pueden jugar en contra a algunas personas, por eso es importante saber con qué nos vamos a encontrar.
La ventaja de la flexibilidad horaria
El estudiante que se propone cursar una carrera a distancia posee algunas ventajas fundamentales con respecto a los demás estudiantes. La primera de ellas es la posibilidad de organizar las clases en los horarios que más le convengan, dedicando sólo el tiempo del que se dispone y evitando perder tiempo. Esto es especialmente importante para las personas que trabajan y no tienen tiempo de asistir a clases regularmente o por motivos de salud no pueden hacerlo.
Una ventaja que puede traer problemas
El poder determinar libremente las horas de clase diarias supone una enorme ventaja para muchos pero es un verdadero problema para otros que no tienen fuerza de voluntad y constancia. Muchas personas no pueden dedicar el tiempo necesario al estudio por un motivo muy simple: nadie los obliga y necesitan la presión de los profesores para alcanzar los objetivos. En estos casos los cursos presenciales suelen dar mejores resultados.
Un curso a tu medida
Otra ventaja sumamente importante es la posibilidad de manejar el ritmo de la clase. En los cursos presenciales la clase avanza al ritmo del común de los alumnos por lo que muchos de ellos quedan excluidos y no alcanzan a entender o por el contrario van demasiado de prisa y se aburren en clase. Este problema causa malestar en los estudiantes y muchos de ellos deciden abandonar la cursada por no encontrarse a gusto con la manera en que se dirige la clase.
Estudiando desde casa este gran problema desaparece. Al ser el propio alumno el que determina el nivel de avance y progreso, los niveles de frustración son menores y aumenta el rendimiento. Siempre que se cumpla con el programa del curso el tiempo dedicado a cada tema puede ser completamente variable.
No es bueno para todos
A pesar de la gran ventaja que supone este punto también puede ser un obstáculo para aquellos que no logran encontrar un ritmo de aprendizaje. Si la persona no logra avanzar, un curso presencial donde el avance “sea obligatorio” puede ayudarlo a dar más de sí.